jueves, 28 de abril de 2016

Estados Unidos: Niño de dos años dispara accidentalmente y mata su madre miesntras conducía


Patrice Price, de 26 años, conducía por la autopista 175 en Milwaukee (Wisconsin) este martes cuando de repente se echó a un lado de la carretera. Acababa de recibir un disparo desde el asiento trasero del vehículo, donde su hijo de dos años estaba sentado y se había desabrochado el cinturón.

El pequeño, según la oficina del sheriff del condado de Milwaukee, se hizo con el arma que se había "deslizado de debajo del asiento del conductor y disparó a través del asiento". En el momento del fatal accidente se encontraban en el coche la madre de Price y otro de sus hijos; ambos sentados en el asiento del copiloto.

Según la oficina del sheriff, la pistola que causó la muerte de Price pertenecía a su novio. Éste es el propietario del coche y trabaja como guardia de seguridad. En el vehículo también se encontró el chaleco antibalas del novio de la víctima.

La madre de la joven explicó a varios familiares cómo escuchó el disparo y su hija le pidió que no la dejara morir, según recoge la cadena de televisión local WISN 12. Cuando los servicios de emergencia llegaron no pudieron hacer nada por salvarla.

El padre de la fallecida, Andre Price, se mostró destrozado ante las cámaras. "Tengo un nudo en el pecho. No me dejan ver a mi hija. Era todo para mí". Este trágico accidente eleva la cifra de muertes o heridos por disparos de menores hasta casi una decena en una semana.

En los últimos días dos niños de tres años y otros dos de dos se dispararon fatalmente en varios estados. En Texas, un pequeño de cuatro años hirió a un familiar. También se han producido otros tiroteos accidentales -según la versión de la policía- entre adolescentes en California e Indiana.

A principios de marzo, una madre recibió el disparo de su hijo de cuatro años, que también estaba sentado en el asiento trasero, en Jacksonville (Florida). Según el grupo que aboga por el control de armas y mayor seguridad en las ciudades 'Everytown for Gun Safety', más de 340 personas murieron en Estados Unidos en 2015 por disparos accidentales de menores.

Un estudios del diario de Washington Post indicaba que 43 pequeños -de hasta cuatro años- habían cogido un arma y disparado. De estos, 31 habían apretado el gatillo contra ellos mismos; 13 resultaron muertos y 18 heridos. Otros doce niños dispararon accidentalmente a otra persona.