domingo, 22 de noviembre de 2015

Oruro: Policía golpeó a su concubina y le provocó un aborto


El funcionario policial A.C.M. de 30 años golpeó brutalmente a su concubina de 29 años. Aquel hecho originó que pierda el bebé de nueve semanas de gestación. La denuncia fue presentada por tentativa de feminicidio.

La víctima cansada de las agresiones contantes de su pareja, la llevó a denunciar el hecho en principio al Ministerio Público y luego a la Dirección Departamental de Investigación Policial (Didipi). Casi doblada en dos contó su verdad.

"Estaba esperando un bebé de nueve semanas, por la golpiza que me dio y todos los atropellos que pasé por él, perdí a mi bebé (el 14 de noviembre). Él es padre de mi hijo y viví con él ocho años, pero sin corazón y sin nada dice que no tengo derecho a nada, que todo lo que hemos trabajado juntos no tenía derecho, porque no lo había hecho con él", afirmó.

Indicó que su primer hijo tiene seis años y esperaba el segundo. El funcionario policial de grado sargento la amenazó constantemente, incluso con su arma de reglamento y en reiteradas oportunidades ejerció violencia psicológica en su contra.

"Volver con él sería mirar atrás y yo no quiero eso. Dice que soy una envidiosa y que ya no le haga más daño. Pero, todo el daño que él me está haciendo, qué…", dijo al afirmar que fue agredida el 16 de septiembre hasta que la tumbó en el piso, donde siguió golpeándola. 

Su hijo de seis años trató de defender a su madre, pero también atentó contra el menor, haciéndole perder el conocimiento, según la denuncia.

ABOGADA

Por su parte, la abogada Gina Morales Arce señaló que se presentó una querella criminal en contra del sargento de policía el 20 de octubre de 2015.

"Se han dado las medidas de protección respectivas a cargo del fiscal Danny Cossío, pero a pesar de todos estos hechos, el funcionario policial con el simple afán de atentar contra el bebé que estaba en gestación, ha estado llamándole constantemente con agresiones verbales y psicológicas", indicó.

Argumentó que su cliente tenía un embarazo de alto riesgo, por las lesiones que le propició su concubino, hecho demostrado con un certificado forense, adjuntado como prueba de la agresión.

"Se ha tipificado este caso como tentativa de feminicidio, con el antecedente de la pérdida del bebé a consecuencia de la agresión", señaló.