jueves, 15 de octubre de 2015

Sucre: techo cae y aplasta a una joven


A las 09:55 aprox. del jueves 15 de octubre en la Calle Bolívar a lado del Instituto de Investigación Forense (IDIF) frente al Arzobispado, el techo de una casa se vino abajo sorprendiendo a los propietarios y la preocupación fue mayor porque una joven de 19 años quedo atrapada entre los escombros, un efectivo policial que se encontraba cerca al lugar del hecho fue el primero en prestar ayuda que junto a los familiares de la joven y posterior presencia de los Efectivos de la Unidad de Bomberos de la Policía lograron rescatar a la víctima.

DAÑOS

ANA BELEN C. C. fue trasladada al Hospital Santa Bárbara, el resultado de los primeros exámenes hacen referencia a Policontusiones.

La mercadería que se encontraba al interior de la tienda de la casa que sufrió la caída del techo también quedó afectada sin embargo aún no se ha cuantificado los daños.

La propietaria dijo que en el PRAHS. se negaron a otorgarle permiso para realizar trabajos de mantenimiento en su domicilio y a consecuencia de la negativa el techo y parte del inmueble se vino abajo.

DIAGNOSTICO

La directora del Hospital Santa Bárbara Dra: Gilka Gerrero en entrevista con nuestro medio informó que ANA BELEN C. C. de 19 años tiene como diagnostico TEC leve y politramatismo que no revisten mayor gravedad por lo que no se descarta la posibilidad de que sea dada de alta en las próximas horas. "fue un accidente con mucha suerte" manifestó. 

PRAHS OCASIONA RIESGO

El PRAHS en su afán de preservar el centro histórico pone en riesgo la integridad y la vida de cientos personas que viven o trabajan en estos inmueble ya muy deteriorados por la antigüedad que tienen, ya que por meros tecnicismos legales o técnicos niegan autorizaciones para refeccionar o reconstruir. Son varios los casos de techos y muros que se han precipitado sin causar más que daños materiales.

ESPERAN QUE CAIGAN SOLAS

En el centro histórico de Sucre, existen inmuebles que están tan deteriorados por la antigüedad y el uso, que resulta imposible refaccionarlos por ello que la única solución es la demolición total y reconstrucción de los mismos.

Pero debido a que el PRASH niega constantemente las autorizaciones para estos trabajos o pide que la reconstrucción se la haga utilizando técnicas de los siglos XVIII y XIX,  es que los propietarios han optado por desocupar y esperar que los inmuebles se caigan por si solos para de esta forma lograr la autorización y poder hacer la reconstrucción. Esta situación pone en peligro no solo a propietarios u ocupantes, sino también a transeúntes peatones y vehículos.