sábado, 29 de agosto de 2015

Austria: Hallan decenas de refugiados muertos en un camión.


Entre 20 y 50 personas aproximadamente, cuyas nacionalidades por el momento se desconocen, han sido hallados muertos en un camión frigorífico abandonado en el este de Austria, país al que entró desde Hungría, en un presunto caso de trata de personas.

La Policía austriaca informó este jueves de que, por razones técnicas, habrá que esperar al viernes para conocer la cifra exacta de las víctimas, cuyos cadáveres se encontraron en claro estado de descomposición.


Se calcula que las víctimas habían muerto entre 36 y 48 horas antes del descubrimiento de sus cadáveres.

En rueda de prensa en la ciudad de Eisenstadt, transmitida en directo por televisión, el policía estimó que la cifra de víctimas es de al menos 20, pero que puede ser mucho mayor, hasta 50.

El camión de 7,5 toneladas y un compartimento de carga de 5 metros de longitud llamó la atención de los trabajadores del servicio de peaje Asfinag, que llamaron a la policía porque llevaba varias horas aparcado en el arcén de la autopista A4, entre el lago Neusiedl y la localidad de Parndorf.

Por el momento no está claro cuándo fue abandonado el vehículo ya que el conductor está desparecido. El director de la Policía declinó dar detalles sobre el estado de las pesquisas, pero sí reveló que se investiga “a un grupo de presuntos autores del crimen vinculados con una empresa eslovaca de construcción”.

Según la Policía húngara, que ha enviado a dos agentes a Austria para cooperar en el caso, el camión, con matrícula húngara, fue visto al sur de Budapest el miércoles y más tarde cerca de la frontera con Austria, país al que se calcula entró, cuando las personas que transportaba estaban probablemente ya muertas.

El vehículo fue transportado con los cadáveres dentro a una instalación de veterinaria fuera de servicio en la localidad de Nickelsdorf, junto a la frontera con Hungría, donde hay un sistema de refrigeración necesario para recuperar los cuerpos, una vez recuperados, los cadáveres serán trasladados al centro de medicina forense de Viena, donde se harán las autopsias para determinar individualmente la causa de la muerte y se intentará identificarlos.