jueves, 10 de marzo de 2016

Cochabamba: Niña golpeada por su madre agonizó dos días sin recibir atención médica

Beatriz, la niña de seis años que fue castigada a palos por su madre, agonizó dos días en su casa de Cocapata, hasta que murió en su cama sin recibir auxilio médico. Fue la madre, Margarita R., la que relató el padecimiento de la pequeña. “El viernes (4 de marzo) le he pegado. Dos días no ha podido dormir, yo creí que le dolía nomás, no pensé que estaba rota su cabeza. El domingo iba a pedir ayuda, pero se ha muerto en su camita”, describió la mujer de pollera, de 25 años. Su marido, Telésforo Costana, de 26 años, llegó a la vivienda a las 5 de la madrugada. “Yo dejé a mi hija sanita, fui al campo y al volver ya estaba muerta. Mi esposa le pegaba un poco, pero no a este punto. Supongo que va a entrar a la cárcel, pero ojalá no sea por mucho tiempo, tenemos otro hijito de un año y medio”, declaró ayer, mientras indagaba cómo llevarse los restos de la pequeña Beatriz para enterrarlos en Cocapata, a 136 kilómetros.

Margarita R. contó que su hija de seis años hizo perder 50 bolivianos y derramó un bidón de kerosen. “Yo estaba renegada, agarré un palo y le pegué en su cabeza, en sus brazos y en sus piernas. Ella gritaba que ya no le pegue, pero yo estaba tan enojada”, dijo en quechua la aprehendida.

Las fotografías de la autopsia son desgarradoras. Beatriz tenía extensos hematomas en la espalda, en las piernas y los brazos, pero también tenía cicatrices de agresiones anteriores.

Autoridades de la Defesoría de la Niñez de la Alcaldía de Quillacollo lamentaron que los vecinos, que eran testigos de los violentos castigos a la menor, no los hayan denunciado antes, a esas instancias. “Si lo hubieran hecho habríamos intervenido y quizás hoy esta niña no estaría muerta” dijo Iveth Corrales. Están a la espera de que se fije fecha para la audiencia de Margarita.

30 Años de cárcel es la pena con la que se sanciona el delito de infanticidio en Bolivia, según el artículo 258 del Código Penal, modificado el 14 de julio de 2014. Pese a ello, persiste la violencia contra los niños.