sábado, 27 de febrero de 2016

COchabamba: Padres piden 30 años de cárcel su hijo Omar y para Alejandra


“Se han conjeturado mucho y acusado hasta de contubernios, en antecedentes cursa que Omar Fernando Adriazola (padre) y Gloria Bustamante (madre), como papas de las victimas (Gloria y Peggy) están pidiendo 30 años de cárcel, sin derecho a indulto, contra los dos acusados (Omar Adriazola y Alejandra Saavedra), no se está diferenciando entre Omar (hijo) y Alejandra, para los dos se está pidiendo la pena máxima”, sentenció el abogado Veymar Guerra, quien es defensor legal de los acusación particular, representada por los padres que perdieron a sus dos hijas la noche del 14 de mayo de 2015 en la zona de Villa Busch.

Ayer se cumplió el quinto día de juicio oral, mismo que se ventila en el Tribunal de Sentencia Nro. 6 de Cochabamba.

Las hermanas Gloria (23) y Peggy (32) Adriázola Bustamante fueron asesinadas con 28 y 15 puñaladas en su casa de Villa Busch hace nueve meses. Los sospechosos de la autoría material e intelectual del doble crimen son el hermano menor de ambas, Omar, y su exenamorada, Alejandra.

“Hay suficientes elementos probatorios y evidencias que demuestran la autoría de ambos acusados. Debo aclarar que los padres de las víctimas están pidiendo 30 años de cárcel, y en el hipotético caso que los padres se animarían a retirar la denuncia, la acusación fiscal queda y esa es la base del juicio oral”, explicó con la finalidad de que no se conjeture posible favorecimiento a Omar.

LOS PADRES

El abogado explicó que el padre (Omar) está superando un poco el dolor, pero la madre no tuvo ningún contacto con su hijo detenido en el penal de El Abra, “no hizo ninguna visita a su hijo, cuando estamos en el juicio, ni siquiera lo mira, no se acercó a Omar, me imagino que es una reacción natural, porque por un lado están sus hijas como víctimas, y al otro lado esta su hijo, pero como acusado”, explicó Guerra.

DETALLES DEL JUICIO

Omar se abstuvo de declarar acogiéndose a su derecho al silencio, pese que al instalarse el juicio oral precisó que diría toda su verdad, mientras que Alejandra aseguró que su único delito fue callar todo este tiempo. Aunque se contradijo en varios pasajes de su relato con su declaración inicial.

Alejandra dijo que desde marzo de 2015, Omar le dijo que quería acabar con la vida de Gloria a causa de que se opuso a proyectos que él quería emprender, además que tenía envidia de su hermana porque ella era campeona de taekwondo y Omar no pudo superarla por más que se esforzaba.

Para la madre, de las hermanas Adriazola, Alejandra es participe del crimen porque al llegar a su casa la vio sobre el cuerpo ensangrentado de su hija (Gloria), con zapatos y guantes quirúrgicos llenos de sangre.

“Ella ha terminado con mi familia, mis dos hijas están muertas, y tengo un hijo que está detenido, es casi como si estuviera muerto”, dijo la madre en su desgarrador testimonio.

MANCHAS DE SANGRE

A través de las pruebas de Luminol se hizo el hallazgo de dos tipos de huellas en la cocina de la familia Adriazola, una grande y una más pequeña, lo que para la Fiscalía significa que dos personas distintas participaron del crimen, hallaron el mango y una hoja de cuchillo, por lo que deducen que fueron a la cocina en busca de otro cuchillo para acabar de matarlas.

Además encontraron sangre en el patio, donde Gloria fue asesinada, en la sala donde Peggy recibió 15 puñaladas mientras veía televisión, en el baño, en la lavadora (la ropa de Omar, en los botones, la tapa y dentro de la lavadora).

Por su parte, el veterinario testificó que la mañana del 13 de mayo, Alejandra dijo que necesitaba pastillas para dormir a unos perros “grandes e inquietos” de su enamorado. Pidió 5 pastillas que costaban 5 bolivianos cada una. Alejandra solo tenía un billete de 20 y salió a pedirle dinero a Omar, que le dio otro billete igual. Omar entraba y salía de la veterinaria, pero quien hizo la compra y pagó fue Alejandra.