jueves, 18 de febrero de 2016

Cochabamba: 4 niños viven en un albergue tras el feminicidio de su madre


Los cuatro hijos de Cristina, la mujer que fue asesinada la madrugada del sábado presumiblemente por su esposo, luego de que la noche del viernes matara también a la madre de ésta, desde ayer viven en un albergue.

Los pequeños de 11, 8, 6 y 4 años todavía no comprenden por qué tuvieron que dejar su casa para ahora vivir junto a niños huérfanos.

La directora de Género y Generacional de la Alcaldía de Cochabamba, Andrea García, informó que los niños desconocen la tragedia que ocurrió entre la noche del viernes y la madrugada de sábado cuando presumiblemente su padre tomó un cuchillo de cocina para primero matar a la abuela, cuyo cadáver lo escondió debajo de una cama.

Horas más tarde, se dirigió a la habitación donde dormía su esposa para degollarla y luego ocultar también el cadáver debajo de la cuna de uno de sus hijos.

Tras el doble feminicidio, el presunto autor se dirigió a un alojamiento donde intentó suicidarse. Personal del lugar lo auxilió y trasladó al hospital Univalle, donde se recuperó y posterior a su audiencia cautelar fue recluido en el penal de El Abra.

“Los niños desconocen lo que sucedió con sus padres y abuela. Asimismo, no tienen parientes que se hagan cargo de ellos, ya que los que existen carecen de recursos económicos para asumir la custodia de los cuatro”, dijo García.

Ante esta situación, las autoridades decidieron que los pequeños sean internados en un hogar. “Los cuatro menores serán sometidos a un proceso social y psicológico. Una vez que sepan lo que sucedió, queremos lograr que estén bien”, mencionó García.

Familiares y vecinos de las víctimas del doble feminicidio, ocurrido en la zona de Las Cuadras, esperan que el autor del crimen reciba la máxima pena, que de acuerdo a la Ley 348 se prevé 30 años de prisión, sin derecho a indulto.

Anuncian que estarán pendientes de lo que vaya a suceder en el proceso judicial, para asumir acciones.

Vecinos

Los vecinos de la zona piden una pena de 30 años de cárcel para el acusado de feminicidio.