viernes, 11 de diciembre de 2015

Santa Cruz: El pueblo le dice adiós al cardenal, servidor de todos


Con nudos en las gargantas que luego se convirtieron en sollozos desconsolados, al ver que quedaban solas sin la persona que idealizaron como un padre, quedaron Peregrina Vargas y María Arroyo, encargada de limpieza y de cocina, respectivamente; las fieles coterráneas de Vallegrande que por más de 10 años atendieron al cardenal Julio Terrazas, que falleció el miércoles a las 19:15, luego de una larga agonía como consecuencia de la diabetes que padecía que se complicó con problemas cardíacos. 

Ambas mujeres lloraron al darse cuenta de que el cortejo fúnebre partía de la residencia cardenalicia hacia la catedral y se llevaba del lugar, para nunca más volver, al primer purpurado de la Iglesia católica nacido en suelo boliviano.

Pese a que, desde las 4:00, el clima cambió dejando caer una llovizna, la procesión se inició a las 8:00, tal como se había anunciado la noche antes; inmediatamente la lluvia se hizo más intensa, pero no corrió a los participantes de la comitiva compuesto por la jerarquía de la Iglesia, comandada por el arzobispo de Santa Cruz Sergio Gualberti, de la gobernadora interina, Kathia Quiroga; la presidenta del Concejo Municipal, Angélica Sosa; los secretarios de la Gobernación y de la municipalidad, los vecinos del cardenal y los feligreses.

Recorrido

En los 200 metros que separan la residencia cardenalicia del segundo anillo, el ataúd de Terrazas fue llevado en hombros por los sacerdotes del arzobispado hasta depositarlo en el carro fúnebre que lo trasladó hasta el ingreso a la plaza 24 de Septiembre, donde nuevamente fue cargado por los religiosos hasta la catedral, siendo acompañado por la banda de música de la Alcaldía.

En gran parte del recorrido la lluvia fue intensa, pero no fue impedimento para que las personas salgan a las aceras y saluden la comitiva con pañuelos blancos que tenían grabada la imagen del cardenal. 

Al pasar por el altar situado enfrente del monumento a Cristo, donde el papa Francisco ofició la principal misa de su visita en julio, el carro fúnebre paró unos minutos donde los participantes oraron; el gesto recordó la amistad de Terrazas con el sumo pontífice. 

En la avenida Monseñor Rivero y en la plaza del Estudiante la comitiva se engrosó, pues más gente llegó e iban cantando y rezando hasta ingresar a la calle Libertad, donde se dificultó la caminata por la estrechez de la vía y debido a las estrictas medidas de seguridad impuesta con la presencia de jóvenes voluntarios de la Pastoral Juvenil y de los gendarmes de la comuna.

Recuerdos

Durante la caminata de dos kilómetros que separan la residencia cardenalicia de la catedral, los participantes recordaron los mensajes dominicales de Terrazas, en los que insistía a los gobernantes para que ayuden a los más necesitados.

“Siempre estuvo con su pueblo, en la época de las dictaduras en los años setenta, cuestionó el exceso de la fuerza”, recordó conmovido el religioso Mario José Morales.

“No me perdía una misa de domingo, por más temprano que sea y por tan lejos que vivo, pues me encantaba escuchar sus mensajes, nunca lo olvidaré, solo espero que esté al lado de Dios”, dijo llorando Delfy Carrillo, enferma de diabetes que vive en la carretera a La Guardia y que compró un periódico para guardarlo, pues en la tapa aparece el cardenal.

Otra que lloraba desconsolada porque no pudo ingresar a verlo en sus últimos días fue Gueiza Sandóval, que dijo ser prima hermana de Terrazas. “Vine desde Vallegrande cuando supe de su delicado estado de salud, esperaba que se dé un milagro para que se reponga, ahora espero que esté con el Creador”, anotó.

Por su parte, María Arroyo extrañará prepararle los platos vallegrandinos que eran sus preferidos como el asado colorado, el chicharrón o el bistec. “Fueron 12 años que tuve la suerte de cocinarle al cardenal, que fue como un padre para mí”, refirió, pues ahora no sabe qué le deparará el futuro.

Para la despedida

Ni bien se conoció la noticia del deceso del prelado la Asamblea Legislativa Departamental y el Concejo Municipal declararon duelo por siete días sin suspensión de actividades con las banderas cruceña y nacional a media asta y con crespón negro en todos los edificios públicos del departamento.

La presidenta del organismo deliberante, Angélica Sosa, explicó que al menos a dos cuadras de la plaza principal no se permitirá ninguna fiesta como muestra de respeto por el deceso del cardenal, incluso se suspendieron las sesiones en el Concejo hasta el lunes.

A su turno, Katia Quiroga dijo que por encargo del gobernador Rubén Costas, que está de viaje por Alemania, se transmitió las condolencias a la familia y a la Iglesia. El Comité pro Santa Cruz también declaró duelo cívico regional por tres días debido a la trayectoria del cardenal, que fue ejemplo de entrega y vocación de servicio para los cruceños y los bolivianos. Políticos, religiosos y feligreses expresaron su pesar 

Sus restos estrenarán la parte superior de la cripta 

Reluciente, con la luz celestial y la imagen de Cristo que lo transporta a la vida eterna, así luce la cripta donde serán sepultados los restos del cardenal Julio Terrazas.

Terrazas será el primero en ocupar la parte superior de esta cripta, dado que los anteriores obispos fueron sepultados en un espacio subterráneo. Esta capilla funeraria se encuentra en el lado derecho de la catedral, frente al museo. En ese lugar tradicionalmente era donde permanecía el sepulcro, y allí se lo preparaba para la Semana Santa. Ahora esto será trasladado a otro lugar. La construcción de este espacio se hizo con anticipación.

Hay quienes dicen que el cardenal Julio Terrazas conoció este lugar y que expresó su deseo de estar en la parte superior, para evitar las complicaciones que llevaba meter el ataúd. 

En la cripta subterránea están obispos como Agustín Gómez y Cabezas; Mons. Carlos Géricke; mons. Carlos A. Brown; Mons. Daniel Rivero; y el Mons. Luis Rodríguez Pardo y José Belisario Santistevan. Cada uno tuvo roles importantes en la iglesia cruceña, pero este último fue el propulsor de la construcción de la catedral, que en este año cumplió los 100 años desde la solemne consagración del templo.

En esta catedral descansará Julio Terrazas.