martes, 13 de octubre de 2015

Cochabamba: Para que su marido no la maté tuvo hacerce a la muerta


A una experiencia de terror sobrevivió, apenas, una mujer de 28 años que tuvo que simular que estaba muerta para que su esposo dejara de apuñalarla. Aun así, su cuerpo fue gravemente herido con diez puñaladas y hoy lucha por vivir, en terapia intensiva del hospital Viedma de Cochabamba.

Sus familiares aguardan desesperados en los pasillos del centro de salud. Relataron que la mujer soportó años de violencia psicológica y física de su esposo porque deseaba que sus dos hijos, de 4 y 6 años, crecieran con su papá. Sin embargo, los niños fueron testigos muchas veces de las agresiones sufridas. 

La violencia del hombre llegó a su máxima expresión el domingo, cuando en medio de una discusión con su esposa tomó un cuchillo y la hirió 10 veces.

Los parientes de él lo habrían ayudado a escapar y luego auxiliaron a la mujer llevándola al hospital Viedma, según la información brindada por una familiar de la víctima. 

El director del hospital Viedma, Isaac Rico, confirmó que el estado de la paciente es crítico, que ayer fue operada de emergencia para solucionar un neumotórax causado por una de las puñaladas en el pulmón.

La madre de la víctima dijo que el criminal que le causó semejantes heridas a su hija es un taxista muy violento que ahora está prófugo, y pidió que la Policía extreme esfuerzos para aprehenderlo. 

“Mi hija intentó escapar subiendo por una pared, pero él la metió de nuevo a la casa y tuvo que fingir que estaba muerta para que él deje de apuñalarla”, relató acongojada la madre de la víctima.