jueves, 22 de octubre de 2015

Cochabamba: Caen tres sospechosos de la violación y asesinato de una niña de 8 años


El llanto desconsolado de decenas de mujeres y los gritos de protesta de niños, hombres y ancianos acompañaron ayer en la tarde a Maribel Mamani Anavi, la pequeña de ocho años que fue violada y asesinada el 18 de octubre pasado, hasta el cementerio general de Sacaba, donde fue enterrada. Pero antes, el cortejo fúnebre se tornó en una marcha de protesta que llegó hasta la plaza e ingresó al templo de Sacaba para pedirle a Dios justicia.

Horas antes, el comandante de la Policía de Cochabamba, coronel Luis Aguilar, encabezó un rastrillaje en la quebrada de Valle Paraíso, en Tuscapujio, en busca de indicios. Los habitantes de esta zona se sumaron a la búsqueda y entonces surgieron los nombres de los sospechosos. 

Al lado de la vivienda de Maribel Mamani Anavi vive una familia a la que varios vecinos temen y rechazan porque uno de los hijos tendría antecedentes por efectuar toques impúdicos a varias menores de edad. La Policía aprehendió ayer en la mañana al padre S.V.C., de 47 años, y al hijo mayor S.V.V., de 23. Horas después también capturó al hijo menor D.V.V., de 20 años, con fines investigativos.

La última aprehensión tuvo que ejecutarse con refuerzos policiales, pues los vecinos de Valle Paraíso querían linchar al joven, acusándolo del vejamen y de la muerte de Maribel. 

Sin embargo, Aguilar, aclaró que los tres hombres fueron detenidos en calidad de sospechosos y aún no existen pruebas científicas que incriminen a uno o a todos ellos, por lo que pidió a los pobladores y a los medios de comunicación que respeten la presunción de inocencia. 

El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), coronel Alejandro Pozo, explicó que en el allanamiento al hogar de los tres detenidos se observó alguna prenda íntima manchada, al parecer con sangre, pero la misma no fue colectada aún porque el abogado de los sospechosos no estaba presente.

“Cuando el defensor de estas personas se haga presente se levantarán esos indicios conforme a ley y serán llevados al Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) para someterlos a pruebas de Laboratorio”, describió Pozo.

Si las pruebas de Laboratorio confirman que las manchas son de sangre, habrá que compararlas con el tipo de sangre de Maribel para contar, recién, con una evidencia. 

ANTECEDENTES El comandante de la Policía de Cochabamba, coronel Luis Aguilar, confirmó que el hombre de 23 años, aprehendido ayer, salió recién de la cárcel, donde estuvo detenido preventivamente por dos meses, imputado por el delito de abuso sexual, que de acuerdo a la Ley 348 no se refiere a una violación, sino a toques impúdicos.

LIBRE POR ACUERDO El joven trabajaba como guardia de seguridad privada de un conocido restaurante de comida rápida y allí habría hecho toques a una menor de edad. Los padres de la niña lo demandaron y él fue encarcelado, pero dos meses después firmaron un acuerdo transaccional que posibilitó su liberación.

Este mismo hombre habría hecho toques impúdicos a una de las hermanas mayores de la niña Maribel, cuando no había muro o pared entre las dos viviendas. El sindicado, empero, aseguró ayer que él no cometió ningún crimen contra Maribel y pidió que la Policía investigue a fondo.

30 años

El artículo 258 del Código Penal señala “quien mate a un niño o niña, desde su nacimiento hasta sus 12 años, comete infanticidio” e irá a la cárcel por 30 años.


Cada mes hay 4 infanticidios

La violencia contra los niños y niñas aumentó. En el primer semestre de este año hubo 27 infanticidios en Bolivia, según la Agencia Nacional de Noticias por los Derechos de la Infancia (ANNI), en base al monitoreo de 13 medios. Cada mes, al menos cuatro niños son asesinados por sus padres, padrastros, abuelos y personas extrañas. 

De los 27 infanticidios reportados, en 16 casos las víctimas tenían entre 7 y 12 años y en 11 casos entre cero y seis años. 

De los 27 menores asesinados, 16 eran mujeres y 11 varones. En Cochabamba, en 2015 hubo cuatro infanticidios. El 19 de mayo, María René A.C., de cuatro años, fue asesinada a golpes por su padrastro Wálter Q. A., cuando éste se quedó a cuidarla. El 10 de junio, Wilder Morales mató a puñaladas a sus hijos José, de tres años, y Jhonatan, de uno, y a su esposa, Hilda Marín. El de Maribel Mamani, el 18 de octubre, es el último caso.