domingo, 4 de octubre de 2015

Cochabamba: Cae banda de extranjeros. Se resuelven tres casos


El cabecilla de la red está prófugo y antes hizo creer que había muerto. Estuvo recluido en el penal de El Abra.

La Policía logró la aprehensión de tres personas de nacionalidad chilena, con lo que se pudo resolver tres casos de robo agravado.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dio el informe sobre este caso, ayer.

El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Freddy Fernández, dijo que se trata de Ezequiel Bueno Cardoza, Jhon Gajardo Godoy y Juan Gregorio Choque Lima de quien investigan la veracidad de su nacionalidad e identidad.

El Ministro afirmó que el cabecilla, Ramón Gauna Vivar, está prófugo, que incluso que hizo creer que estaba muerto. Él ya estuvo recluido en la cárcel de El Abra. Romero detalló que Gauna huyó también de la justicia chilena y que conformó una organización en Bolivia dedicada al robo agravado con el uso de armas de fuego.

Los sospechosos fueron aprehendidos en la zona norte, durante un operativo el 2 de octubre. Hubo fuego cruzado entre policías y delincuentes que intentaron fugar por las paredes de domicilios. Un policía resultó herido.

Fernández agregó que se logró esclarecer el caso de robo agravado a una vivienda en la zona de Queru Queru, registrado el 26 de diciembre de 2014, donde se llevaron filmadoras, cámaras y un total de 187 mil dólares. También resolvieron un caso de octubre de 2013 de robo en una casa y el de abril de este año, de un robo en inmediaciones del templo Mormón.

La Policía halló pistolas, un revólver, un rifle calibre 22, municiones y armas blancas.

Los delincuentes utilizaban documentos bolivianos de sus propias víctimas para intentar desviar las investigaciones policiales. La FELCC también expuso extractos bancarios como prueba del depósito y recepción de divisas en una especie de intento de “lavado de este dinero”.

Los tres aprehendidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público. Durante el operativo un policía sufrió una caída durante el fuego cruzado.

Víctimas. 

Los denominados monrreros elegían a sus víctimas, veían sus rutinas, entradas y salidas de sus casas y evaluaban las vulnerabilidades para robar.