lunes, 7 de septiembre de 2015

Rusia: Encuentran feto extraterrestre a las orillas de un rio


Un pescador y su esposa encontraron a la orilla del río Kovashi o una criatura muy extraña que parecería ser un ser extraterrestre. Se creía que era el embrión de un pollo “mutante” pero ya descartaron esa teoría.

Uno de los especialistas que experimentan con ella dijo: “Este cuerpo no pertenece al de un pescado o ave. Esta criatura tiene un cráneo inusual y no tiene cuello ni alas”.

El biólogo del Instituto de Biofísica de Krasnoyarsk, Yegor Zadereev, tampoco fue capaz de confirmar qué es esta criatura: “Este pequeño intruso no se asemeja a ningún animal conocido”, dijo el hombre, alimentando aún más la teoría de que podría tratarse de un embrión extraterrestre.

Ocurrió en la localidad de Sosnovy Bor, a 80 kilómetros de San Petersburgo. En un principio se pensó que se trataba de un embrión de pollo “mutante”, pero los investigadores rápidamente descartaron la teoría, según informó Daily Express.

UN ESQUELETO

Otro hecho sin explicación científica fue el hallazgo de El esqueleto de un ser extraterrestre, ocurrido en mayo de 2003, apareció en el desierto chileno de Atacama. Según un análisis de ADN que se le realizó, se demostró que no es humano o, mejor dicho, de “clasificación desconocida” esta criatura protagonista de este extraño suceso.

En un principio hay que resaltar que si bien la figura de este esqueleto se ha dado a conocer a nivel mundial con la propagación de un documental, la historia de su hallazgo es antigua. Todo comenzó en 2003 cuando un hombre, llamado Oscar Muñoz, se encontraba en el histórico pueblo chileno de La Noria, intentando hallar algún artículo de valor en medio del desierto. Cuando Muñoz se encontraba cerca de la Iglesia de ese pueblo, se topó con un género blanco que estaba atado con una cinta violeta y en cuyo interior se hallaba el extraño esqueleto de características humanas que medía más de 15 centímetros.

Según contó, aquel esqueleto mostraba a “una criatura con dientes filosos, un cráneo abultado y una extraña protuberancia sobre éste. Además, su escamoso cuerpo era de color oscuro y, a diferencia de los humanos, contaba con nueve costillas”. Luego de su hallazgo, Muñoz decidió comentar y mostrar a unos compañeros suyos el extraño hallazgo. Fue justamente uno de ellos, llamado Alejandro Dávalos, quien fue la primera persona en fotografiar a la criatura.